[:es]Los bancos siempre han sido la principal fuente de financiación para las empresas españolas. Sobre todo para las pymes, que al no poder optar a cotizar en los mercados bursátiles o acceder a otras alternativas, siempre encontraron en la financiación bancaria prácticamente la única vía de inyección de capital y emisión de deuda.

Sin embargo, los tiempos han cambiado mucho y todo indica que lo seguirán haciendo. Basta con comparar las cifras: analizando los datos del Banco Central Europeo (BCE) podemos observar que, en septiembre de 2009, los bancos constituían la opción preferente de las pymes europeas a la hora de financiarse, muy por encima de otros vehículos como la ampliación de capital.

Si damos un salto en el tiempo, veremos las diferencias. Nueve años después, el mismo informe del BCE evidencia dos cosas: en primer lugar, la pérdida de protagonismo de la financiación bancaria en la UE; en segundo, el progresivo crecimiento de otros vehículos de financiación.

En ocasiones, que exista tanta financiación bancaria para empresas puede verse como algo negativo, como que las empresas se vinieron demasiado arriba en sus previsiones de negocio, pero no tiene por qué ser así: «Emitir deuda no es malo, ya que en un ciclo expansivo, las empresas que quieren crecer necesitan endeudarse», asegura Jorge Antón, CEO de MytripleA, portal de acceso al ‘crowdlending’ en España.

En su opinión, «el problema es que la estructura financiera tenía una gran debilidad: depender únicamente de la financiación bancaria, de modo que en cuanto esa fuente pasó por dificultades, secó de financiación al sistema y todas las empresas se vieron afectadas».

EL CONFIDENCIAL[:en]Banks have always been the main source of financing for Spanish companies. Above all for SMEs, which, not being able to opt to be listed on the stock markets or access other alternatives, have always found bank financing to be practically the only way to inject capital and issue debt.

However, times have changed a lot and everything indicates that they will continue to do so. It is enough to compare the figures: analysing the data from the European Central Bank (ECB) we can see that, in September 2009, banks were the preferred option for European SMEs when it came to finance themselves, far above other vehicles such as capital increases.

If we take a leap in time, we will see the differences. Nine years later, the same ECB report shows two things: firstly, the loss of prominence of bank financing in the EU; secondly, the progressive growth of other financing vehicles.

Sometimes, the existence of so much bank financing for companies can be seen as something negative, such as companies coming too high in their business forecasts, but it doesn’t have to be like this: «Issuing debt is not bad, because in an expansion cycle, companies that want to grow need to get into debt,» says Jorge Antón, CEO of MytripleA, access portal to ‘crowdlending’ in Spain.

In his opinion, «the problem is that the financial structure had a great weakness: depend solely on bank financing, so that as soon as that source went through difficulties, dried up financing the system and all companies were affected.

Source: El confidencial[:]

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