[:es]Ser autónomo es un trabajo de 24 horas al día, 7 días a la semana y más en estos tiempos que corren en los que estamos hiperconectados. Móvil, tableta, portátil y hasta smartwatch por si vamos al gimnasio y hay que responder algún email urgente. Ni en clase de spinning está tranquilo un autónomo. Una mirada puesta en el instructor y la otra en el móvil, que tras muchas pruebas hemos logrado acoplar al manillar. Y si hablamos de vacaciones, ¡bendita paciencia la de la familia! Una estampa habitual es estar esperando la paella en el chiringuito y ver al pobre autónomo contestando una llamada mientras el resto le miran mal de reojo.

¿Cuántas veces decimos eso de “ya lo apago” o “es la última y cuelgo”? Muchas, sin duda, por ese motivo… ¡Señores y señoras autónomos, ha llegado la hora de desconectar! Y no solo por la felicidad de nuestra familia sino por nuestra propia salud. El exceso de trabajo y la falta de desconexión supone un nivel de estrés que puede pasarnos factura a corto plazo. En el plano físico hablamos de trastornos gastrointestinales, cardiovasculares, respiratorios, endocrinos, dermatológicos, musculares y hasta alteraciones en el sistema inmunitario. En el plano psicológico el estrés provoca incapacidad para tomar decisiones, falta de concentración, olvidos, mal humor… lo que repercute directamente en la productividad. Algo que los autónomos no se pueden permitir.

Hay que saber diferenciar entre la vida personal y la profesional, cada una debe tener su espacio definido, pero si tras muchos intentos no lo hemos conseguido vamos a ver algunas claves para no vivir trabajando.

Desconexión digital

El artículo 88 de la LOPD reconoce la desconexión digital como un derecho. Las empresas deben respetar el tiempo de descanso de los trabajadores para prevenir el estrés y fomentar la conciliación entre la vida laboral y familiar. Un derecho que debería hacerse extensible a los autónomos que no dudan en contestar llamadas en fines de semana o vacaciones. Como profesionales debemos poner unas reglas y cumplirlas, y la primera pasa por la desconexión digital fuera del horario laboral. Para ello, es aconsejable contar con dos líneas de teléfono, una personal y otra de trabajo, y no facilitar el número personal a los clientes. De esta forma, evitaremos llamadas a horas intempestivas.

Educar a los clientes

Los autónomos suelen malacostumbrar a los clientes contestando a sus correos electrónicos y dando respuesta a sus problemas a cualquier hora del día. Establecer un horario laboral de llamadas y consultas hará que ofrezcamos un servicio más profesional y eso nos permitirá tener una mejor calidad de vida con la familia.

Separar los espacios

Muchos profesionales autónomos trabajan desde su hogar, por ese motivo es importante disponer de un espacio propio para trabajar. Destinar una de las habitaciones a instalar un despacho hará que veamos ese lugar como zona de trabajo y nos animará a mantener una jornada laboral con un horario normal. Si, por el contrario, nos habituamos a trabajar en el salón, el ruido de la televisión, las conversaciones, los niños, etc. nos distraerán y hará que el trabajo cunda menos y se alargue.

Cero distracciones

En ocasiones el tiempo se nos va en actividades que nada tienen que ver con el trabajo. Las redes sociales, los mensajes de Whatsapp, las charlas con amigos…, son un claro ejemplo de ello. Eliminar esas distracciones nos ayudará a ser más eficientes de forma que podremos terminar el trabajo en el menor tiempo posible.

Fomentar la vida familiar y social

Lo hemos oído cientos de veces ¿trabajas para vivir o vives para trabajar? ¿De qué sirve trabajar tanto si luego no se disfruta? Son conceptos que solo tenemos presente cuando nos llevamos un susto. Seguro que todos conocemos una historia parecida a la de aquel amigo que trabajaba de sol a sol y que un día tuvo un accidente y desde entonces se tomó la vida de otra forma. Más familia, más amigos y trabajo en su justa medida. No hay que esperar a que suceda una desgracia para cambiar el orden de nuestras prioridades.

Vamos a terminar con un dato. Según un estudio de la consultora Ipsos, más del 40% de los españoles está insatisfecho con el equilibrio que tiene entre la vida profesional y la laboral. La cuestión es a qué porcentaje queremos pertenecer si al del 40% que está insatisfecho o al del 60% que disfruta de ambos aspectos de su vida. Está en nuestra mano poner remedio a esta situación y la solución pasa por establecer unos horarios de trabajo y respetarlos.[:en]Being self-employed is a 24/7 job and more in these times when we are hyper connected. Mobile, tablet, laptop and even smartwatch in case we go to the gym and have to answer some urgent emails. Not even in spinning class is a freelancer at ease. One look at the instructor and the other at the mobile phone, which after many tests we have managed to attach to the handlebars. And if we talk about holidays, blessed patience of the family! A common picture is waiting for the paella in the bar and see the poor freelancer answering a call while the rest look at him badly out of the corner of their eye.

How many times do we say «I’ll turn it off» or «It’s the last one and I’m hanging up»? Many, no doubt, for that reason… Freelance ladies and gentlemen, the time has come to switch off! And not only for the happiness of our family but for our own health. Overwork and lack of disconnection is a level of stress that can take its toll in the short term. On a physical level we talk about gastrointestinal, cardiovascular, respiratory, endocrine, dermatological, muscular and even immune system disorders. On a psychological level, stress causes inability to make decisions, lack of concentration, forgetfulness, bad moods… which has a direct impact on productivity. Something that the self-employed cannot afford.

We must know how to differentiate between personal and professional life, each one must have its own defined space, but if after many attempts we have not succeeded we will see some keys to not living working.

Digital switch-off

Article 88 of the LOPD recognizes digital disconnection as a right. Companies must respect workers’ rest time in order to prevent stress and encourage the reconciliation of work and family life. A right that should be extended to the self-employed who do not hesitate to answer calls on weekends or holidays. As professionals, we must set rules and comply with them, the first of which involves digital switch-off outside working hours. To do this, it is advisable to have two telephone lines, one personal and one for work, and not to give out personal numbers to clients. In this way, we will avoid calls at untimely hours.

Educating clients

Freelancers often mislead customers by answering their emails and responding to their problems at any time of day. Establishing working hours for calls and queries will enable us to offer a more professional service and that will allow us to have a better quality of life with the family.

Separate the spaces

Many self-employed professionals work from home, so it is important to have your own space to work. Allocating one of the rooms to install an office will make us see that place as a work area and will encourage us to keep a normal working day. If, on the other hand, we get used to working in the living room, the noise from the television, conversations, children, etc. will distract us and make the work less crowded and longer.

Zero distractions

Sometimes time is wasted on activities that have nothing to do with work. Social networks, Whatsapp messages, chats with friends…, are a clear example of this. Eliminating these distractions will help us to be more efficient so that we can finish the work in the shortest time possible.

Encouraging family and social life

We’ve heard it a hundred times, do you work to live or live to work? What’s the point of working so hard if you don’t enjoy it afterwards? These are concepts that we only keep in mind when we get a scare. I’m sure we all know a story similar to that of that friend who worked from dawn to dusk and who one day had an accident and since then has taken life differently. More family, more friends and work in its right measure. We don’t have to wait for a misfortune to happen to change the order of our priorities.

Let’s finish with a fact. According to a study by the consulting firm Ipsos, more than 40% of Spaniards are dissatisfied with their work-life balance. The question is what percentage we want to belong to, whether it is the 40% who are dissatisfied or the 60% who enjoy both aspects of their life. It is in our hands to remedy this situation and the solution lies in establishing working hours and respecting them.

 

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