Volver al trabajo con las pilas cargadas

Volver al trabajo con las pilas cargadas

El momento trágico ha llegado: se acabaron las vacaciones y es hora de volver al trabajo. Si para los más pequeños la vuelta al cole es muy dura, para los adultos puede llegar a ser una hecatombe de proporciones bíblicas. Se acabaron las tardes de piscina, los días de playa, de no madrugar, las cañas en el chiringuito, la falta de obligaciones…ahora nos toca volver a la realidad. Y la realidad es que para disfrutar de las vacaciones hay que trabajar a no ser que nos toque la lotería. Las estadísticas dicen que en el mejor de los casos tenemos una posibilidad entre 15 millones de que acertemos con el número ganador, por tanto, no nos queda otra que tomarnos con filosofía la vuelta al trabajo.

En este sentido, las empresas pueden hacer mucho por mejorar la experiencia de los empleados y lograr que el regreso sea menos traumático. ¿Cómo? Lo vemos a continuación.

Cómo enfrentarse al síndrome postvacacional

Según un estudio realizado por Bizneo HR, 4 de cada 10 trabajadores sufrirán depresión postvacacional. Eso significa que volverán apáticos al trabajo, desmotivados y, por lo tanto, les costará más centrarse los primeros días. La vuelta a la rutina afectará más a unos empleados que a otros y esa situación puede generar tensiones en el entorno laboral, por ese motivo, es importante anticiparse a ello. Algunas medidas que se pueden poner en práctica desde la dirección son tan sencillas como:

1. Jornada de bienvenida

El primer día de vuelta de vacaciones es una excelente oportunidad para estrechar lazos con los empleados. Organizar un desayuno en la oficina para dar la bienvenida a todos y compartir las anécdotas de las vacaciones contribuirá a fomentar el buen ambiente laboral. Un café, unos bollos y unas risas harán que el primer día sea más llevadero.

2. Cambios en la oficina

Muchas empresas aprovechan las vacaciones para reorganizar la oficina. Es importante cuidar el espacio de trabajo y redecorar las instalaciones para que cuando regresen los empleados disfruten de un ambiente distinto. Basta con pequeños detalles, como colocar unas bonitas plantas, cambiar los cuadros, otro color de pintura en las paredes, etc. De esta forma los trabajadores no tendrán la sensación de volver a la misma rutina que dejaron atrás antes de las vacaciones y valorarán de forma positiva que la empresa haya pensado en mejorar el lugar de trabajo.

3. Fomentar el teletrabajo

Un estudio de Randstad asegura que al 68% de los trabajadores les gustaría trabajar desde casa y es una opción que cada vez implantan más empresas por los beneficios que representa. El teletrabajo es una fórmula flexible que se puede implantar para hacer más llevadera la vuelta tras las vacaciones, y aunque muchas compañías la han establecido de forma indefinida para sus empleados, otras optan por implantar media jornada de teletrabajo o instaurar un día a la semana para motivar a los empleados. Es una medida que funciona y con la que las compañías obtienen un alto rendimiento de su plantilla.

4. Horario flexible

Si las empresas realizan jornadas intensivas en los meses previos a las vacaciones ¿por qué no también a la vuelta? Mantener un horario de ocho a tres o implantar un horario flexible en septiembre ayudará a los empleados a hacer más llevadera la vuelta. Para el trabajador, una de las ventajas de la flexibilidad laboral es la mejora de la conciliación de la vida profesional con la familiar. Otra opción es adaptar el horario laboral con el horario escolar de forma que los padres que estén trabajando puedan ocuparse de los niños sin necesidad de delegar en otra persona. La flexibilidad laboral también permite obtener lo mejor de cada empleado, hay personas que funcionan mejor por la mañana, otros que prefieren trabajar por la tarde… personalizar el horario implica tener empleados más felices y eso hará que vayan con más ilusión a trabajar.

5. Vuelta gradual

Esa famosa frase de “vuelvo con las pilas cargadas” no se aplica muchas veces al entorno laboral, el empleado se marcha de vacaciones con euforia, pero regresa apático. Cambiar los biorritmos no es sencillo, por eso es importante que la vuelta al trabajo se haga de forma gradual. No conviene sobrecargar a los empleados los primeros días. Optar por las tareas más sencillas para ir incrementando progresivamente el volumen de trabajo es una decisión que motivará a la plantilla y evitará un estrés innecesario.

Unas sencillas medidas que ayudarán a tener empleados más felices. Un estado de ánimo que se reflejará en el ambiente laboral y en la buena marcha del negocio.



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